INTUICIÓN Y MENTALIDAD PROTAGONISTA: COMO ACTIVAR TU SEXTO SENTIDO Y VIVIR EN COHERENCIA
"No sé si me entiende cuando desde lo alto
se avecina la noche, cuando el solitario
poeta
a la ventana oye correr el corcel del
otoño
y las hojas del miedo pisoteando crujen en
sus arterias,
hay algo sobre el cielo, como lengua de
buey,
espeso,
algo en la duda del cielo y la
atmósfera"
Vivir inspirado
es vivir alineado
Vivir una vida inspirada da
consistencia a la existencia.
El camino no es forzar: es fluir.
Las señales aparecen.
Todo encaja.
El ruido externo se apaga.
La voz interior grita.
Eso es la intuición: un regalo olvidado
Uno de los secretos de las personas
con verdadero éxito es vivir al servicio del regalo, no del personaje.
Dentro de cada uno de nosotros
existe un canal de información visceral.
Un impacto interno que nos coloca en el centro de lo necesario.
De lo adecuado.
Esa sabiduría innata —residente del
corazón, localizada en el cerebro según la ciencia— ha sido enterrada bajo capas
de ruido, miedo y condicionamiento.
Rescatar la intuición es vivir de
forma más consciente, plena y libre.
Es aprender a escuchar la voz interior.
Limpia el canal
Imagina una tubería llena de
suciedad.
El agua no puede fluir limpia.
La intuición funciona igual.
Si no depuramos el canal, se bloquea.
Y aquí aparece un factor clave.
El barómetro:
¿víctima o protagonista?
Antes de potenciar tu intuición,
revisa esto:
¿Desde dónde vives tu vida: víctima
o protagonista?
Es un barómetro infalible.
Cuanto más cerca estés de la mentalidad
protagonista, mayor acceso tendrás a tu intuición.
Sin drama.
Sin ruido.
Las personas con mentalidad
protagonista son:
- Flexibles y creativas
- Abiertas al mundo
- Poco dadas al juicio y la crítica
- Alegres, vitales
- Capaces de poner límites
- Adaptables al cambio
- Dignas ante la tormenta
Lo intentan. Una y otra vez.
Desde la mentalidad víctima, la energía se
desperdicia en apagar incendios vitales. Además, nos encontramos con:
· Resistencia al
cambio
- Negociación imposible
- Dramas cíclicos
- Sensación constante de injusticia
Su bucle suele ser:
drama → superación → nuevo drama
Y no hablamos solo de tragedias
reales.
A veces un simple contratiempo basta para activar el caos.
El victimismo
necesita público
Aparcar el personaje víctima aterra.
Es una forma disfuncional de obtener atención.
Su lenguaje suele ser:
- “La vida siempre me ha tratado mal”
- “Siempre pienso en los demás y nadie lo agradece”
- “Cuando todo va bien, algo tiene que pasar”
Se rodean de entornos insanos que
alimentan la tragedia.
Hablan obsesivamente de sus problemas.
Hablar es sano.
Instalarse en el drama, no.
Cuidado con
quien dice “no quiero verte sufrir”
Cuando alguien dice:
“No quiero verte sufrir” de forma
inconsciente, a veces, está diciendo:
“No quiero que avances”
Puede haber miedo, celos, posesión o
pérdida de control.
Aunque te quieran, pueden ser un lastre.
Si no te gusta el drama: huye o
protégete.
Si amas el
sufrimiento…
Si te reconoces en el drama, quizá
tu creencia inconsciente sea:
“Me agrada sufrir”
En ese caso, este texto no es para
ti.
Difícilmente se activa la intuición desde ahí.
Y, aun así, estoy convencida de que
tu intuición lleva tiempo gritándote:
“Por ahí no”
“Cambia”
Escúchala antes de que el precio sea
demasiado alto.
A mayor
protagonismo, mayor intuición
Entre ambos extremos hay matices.
Cuanto más cerca estés del protagonismo, mayor capacidad de intuir.
Y ahora sí, pasamos a la práctica.
Cómo entrenar la intuición
1. Consulta con
la almohada
Escribe antes de dormir aquello que
quieres resolver.
Bebe medio vaso de agua.
Al despertar, bebe el otro medio vaso y anota lo primero que llegue a tu mente.
2. Menos
opiniones, más silencio
Somos seres sociales, sí.
Pero hablar en exceso acalla la voz interior.
Las personas intuitivas practican la
discreción.
Actúan según su criterio.
Y si necesitan ayuda, acuden a alguien imparcial o profesional.
3. Escucha solo
tu voz interior
Especialmente en decisiones
importantes.
Las opiniones ajenas suelen estar
contaminadas por miedos, intereses o carencias propias.
“Te lo digo por tu bien”
Muchas veces significa: “Te lo digo por el mío”
4. Cambia la
forma de mirar
Observa pequeños detalles
cotidianos:
- Un edificio bonito
- Un pájaro
- Un gesto humano
La atención consciente expande la
percepción.
5. Vacía la
mente
Medita a diario.
Visualiza formas, paisajes, situaciones.
Entrena la imaginación: es la antesala de la intuición.
6. Juegos
intuitivos
- Escribe preguntas en papeles doblados y responde
sin leerlos
- Usa cartas y trata de intuirlas antes de girarlas
La intuición se fortalece usándola. Como la creatividad expresándola
