RODÉATE DE BUENAS PERSONAS: EL PODER DEL EQUIPO A FAVOR
Muchas veces en este blog hago
mención al EQUIPO A FAVOR como un factor clave del éxito y del bienestar
en la vida.
Aunque no siempre seamos conscientes de ello, distintos estudios han demostrado que las personas de las que nos rodeamos influyen de forma determinante en nuestra manera de pensar, de actuar y, en consecuencia, en nuestro destino.
La sabiduría popular lo ha expresado
desde hace siglos a través de refranes que forman parte de nuestro acervo
cultural:
“Dime con quién andas y te diré
quién eres.”
“Dios los cría y ellos se juntan.”
“Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.”
Sentencias breves, transmitidas de
generación en generación, que encierran una verdad profunda: el entorno
moldea a la persona.
Somos el
resultado de las personas que nos rodean
Uno de los grandes referentes del
liderazgo personal, Jim Rohn, lo expresó con absoluta claridad:
“Somos el resultado promedio de las
cinco personas con las que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo.”
Ten esto muy claro:
solemos rodearnos de personas que son como nosotras…
y, al mismo tiempo, acabamos siendo como las personas de las que nos
rodeamos.
La influencia
del grupo en la adolescencia
En una etapa especialmente
vulnerable como la adolescencia, esta influencia se vuelve aún más evidente.
El sentido de pertenencia al grupo
lleva a nuestras hijas e hijos a:
- adoptar hábitos,
- normalizar conductas,
- asumir valores y formas de ver el mundo.
Estas influencias pueden ser
positivas —hacer deporte, estudiar, cuidarse—
o negativas —inicio en el consumo de drogas, prácticas de riesgo, ausencia de
límites—.
Por eso, estar atentos a las
amistades no es control, es cuidado y prevención.
En la vida
adulta ocurre exactamente lo mismo
En la edad adulta el mecanismo no
cambia.
Si las personas que te rodean son
negativas, quejosas, críticas o viven desde una visión distorsionada de la
realidad, esa mirada acaba filtrándose en tu mente como una marea negra.
Por eso, si quieres progresar en cualquier ámbito de tu vida, el mensaje es claro: Rodéate de los y las mejores.
Alguien me dijo una vez:
“Cuando preparo una carrera, entreno
con el grupo avanzado. Me exigen más, me motivan y me ayudan a ir más allá de
mis límites.”
El entorno marca el nivel.
No se trata de
romper con todo, sino de tomar conciencia
Esto no significa que debas
renunciar por completo a tu familia o a amistades de toda la vida porque sean
tóxicas.
Lo que sí implica es:
- reducir el contacto cuando sea necesario,
- proteger tu energía,
- tomar conciencia real de quién te rodea.
Pregúntate con honestidad:
- ¿Cuál es mi promedio?
- ¿Las personas que tengo cerca multiplican o
restan?
- ¿Me impulsan o me frenan?
Si necesitas mejorar tu entorno…
¿a qué estás esperando?
El mejor momento es ahora.
El equipo a
favor en el trabajo
En el ámbito laboral ocurre
exactamente lo mismo.
Intenta acercarte a personas:
- positivas,
- motivadas,
- trabajadoras,
- solidarias y leales.
Y toma distancia de quienes:
- expanden rumores,
- viven instalados en la queja,
- critican de forma constante e injustificada,
- contaminan el clima emocional.
Tu calidad de vida también se juega
en el trabajo.
Las amistades
también hablan de tu pareja
Cuando inicias una relación,
observar el entorno social de tu pareja puede darte información muy
valiosa.
Las amistades suelen reflejar
valores, límites y formas de entender la vida.
Si alguien dice compartir contigo
determinados valores, pero su entorno los contradice de forma sistemática…
algo no encaja.
Si una persona se declara leal y
fiel, y descubres que sus amistades normalizan la infidelidad y se cubren entre
sí, probablemente estás entrando en terreno pantanoso.
Ver más allá de
lo aparente
En muchas rupturas es habitual
escuchar:
“Jamás me imaginé que fuese así. No
la reconozco.”
Las señales estaban ahí.
Pero cuando miramos solo con el corazón, nos volvemos ciegos ante la verdad.
Nadie comete actos dañinos contra ti
por lo que tú hagas o dejes de hacer;
los comete porque ha decidido quitarse la careta y mostrar su verdadero rostro.
Como decía Maya Angelou:
“Puedes saber mucho de una persona
por la manera en la que se comporta en tres situaciones: un día lluvioso, con
un equipaje perdido y cuando las luces de Navidad están enredadas.”
Tu entorno
influye en tu destino
Tus amistades te definen y
condicionan tu camino.
Pueden llevarte a un lugar mejor…
o arrastrarte al estancamiento y al fracaso.
Como recuerda Robin Sharma:
“El gran peligro de estar rodeado de
gente no excelente es que empiezas a volverte como ellos sin darte cuenta.”
El transcurrir de la vida puede
convertirse en una auténtica escalada al Everest.
La pregunta es sencilla y decisiva:
¿con qué compañeros de cordada vas a decidir coronar la cima?
Elegir bien a tu equipo no es
egoísmo.
Es responsabilidad contigo.