LA ECLOSIÓN DEL YO
Muchas veces en mi blog os he hablado de la importancia del viaje interior para navegar por los más recónditos lugares de nuestro ser, allá donde se hayan todas las respuestas a nuestras incógnitas vitales.
Es desde ahí, desde ese lugar interno, desde donde
podemos empezar a construir bienestar real y a manifestar una expresión más
auténtica de quienes somos.
Solo quiero hacer una pequeña reflexión, basada en tres preguntas esenciales que conviene revisitar de vez en cuando para seguir definiendo nuestro paso por esta vida:
¿Quién soy?
Más allá de los roles, las etiquetas y las historias que me cuento.
¿Qué deseo en la vida?
No lo que se espera de mí, sino aquello que de verdad me mueve por dentro.
¿Qué puedo aportar al mundo?
Desde mi singularidad, no desde la comparación ni la exigencia.
Responder
a estas preguntas no es un ejercicio intelectual.
Es un diálogo íntimo, profundo y honesto.
Un asunto que solo se da entre tú y tú.
La
eclosión del yo es, en el fondo, una forma de permitir que emerja el máximo
potencial de nuestro ser.
No para demostrar nada, sino para ser una persona más auténtica.


