KINTSUGI, EL ARTE DE REPARAR LAS FRACTURAS CON ORO

Hace 500 años en Japón, la tierra del sol naciente, el misticismo, los samurais y los cerezos en flor, surgió la técnica del KINTSUGI el arte de reparar fracturas de vasijas de cerámica con polvo de oro

Según relatan los historiadores de la época cuando al señor feudal Ashikaga Yoshimasa se le rompió su apreciado cuenco de la ceremonia del te, lo mandó llevar a reparar  a China. En el país vecino solo le pusieron dos grapas de metal. Descontento con el resultado, Yoshimasa buscó entre los artesanos de su tierra. Uno de ellos dio con la solución definitiva y de enorme belleza

Con esmerado cuidado, unió las piezas de nuevo con pegamento y polvo de oro devolviendo la forma al cuenco y dotándolo de un halo cautivador. Ahora las fracturas eran como ríos de oro corriendo por la cerámica


Así deberíamos hacer con nuestras heridas, sobre todo las más profundas, las que nos fragmentan en mil pedazos. Esas de las cuales creemos no vamos a recuperarnos. Esas que deforman quienes éramos y al mismo tiempo nos obligan a reconstruirnos o por el contrario, en el peor de los casos, a amargarnos

Es una elección como todo en la vida

Sin embargo no debemos dejar que las cicatrices nos definan. No podemos permitir que lo que sea que nos haya roto siga impactando nuestra vida

Esas cicatrices aportan historia. SIGNIFICAN VIVIR

LO QUE NOS HA OCURRIDO. LO QUE NOS HAN HECHO, NO SE PUEDE CAMBIAR

Pero sí podemos con esmerado tacto y cuidado, tomar en nuestras manos esas fracturas y recomponerlas como en el viejo arte japonés, visualizando que rellenamos cada surco, cada pedacito roto con ORO

Aprovechar la experiencia para crecer, para tener una nueva perspectiva de la vida, para aumentar la RESILENCIA

No temas recordar lo que te dañó en el pasado. A veces para soltar y avanzar lo mejor no es olvidar lo que te ocurrió. Lo mejor ES NO OLVIDARLO

EL DAÑO QUE SUFRISTE EN EL PASADO Y TE ROMPIÓ ES UN APRENDIZAJE PARA SABER LO QUE NO QUIERES EN EL FUTURO



Como decía el  filósofo RUMI , no temas a las heridas,  LA HERIDA ES POR DONDE ENTRA LA LUZ






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