MICROAPRENDIZAJES: LA ALTERNATIVA SALUDABLE AL SCROLLING

 

Como educadora social observo con cierta preocupación los estudios que recogen los efectos negativos del scrolling: ese deslizar continuo por redes sociales, noticias o vídeos que hacemos casi sin darnos cuenta.

Porque el scrolling rara vez es una elección consciente.
Suele ser una respuesta automática al cansancio, al aburrimiento o a la sobreestimulación.

Qué suele provocar el scrolling continuo

  • Fragmenta la atención: saltamos de una cosa a otra sin integrar nada.
  • Aumenta la activación mental: el cerebro permanece en alerta constante.
  • Alimenta la comparación y el FOMO (miedo a perderse algo).
  • Deja una sensación de vacío o cansancio, más que de descanso.

No porque el contenido sea siempre malo, sino porque la atención no descansa.

Tengo claro cuál sería el antídoto perfecto para contrarrestar estos efectos: coger un libro y leer.

Foto de
 Pixabay
Pero entiendo que vivimos en un mundo rápido y profundamente digitalizado. Por eso propongo una alternativa más realista y acorde con la época que nos ha tocado vivir: los microaprendizajes.

Qué es un microaprendizaje

Un microaprendizaje es algo muy sencillo:
una experiencia breve que concentra tu atención en una sola cosa.

No es un hábito nuevo.
No es una técnica.
No es una obligación diaria.

Puede durar segundos o pocos minutos y ocurre en medio de la vida real.

Por ejemplo:

  • darte cuenta de cómo estás respirando,
  • notar cuándo coges el móvil por inercia,
  • prestar atención a una emoción sin corregirla,
  • leer una idea breve que te hace pensar… y parar.

El aprendizaje no está en hacer más, sino en darte cuenta.

Ventajas de los microaprendizajes frente al scrolling

Los microaprendizajes funcionan mejor para la conciencia diaria porque:

  • Tienen intención: eliges qué haces con tu atención.
  • Reducen la sobrecarga mental: una idea, no cien.
  • Favorecen la presencia: estás ahí, aunque sea poco tiempo.
  • Cansan menos: no hay una lucha constante por captar tu atención.

La diferencia no está en el tiempo, sino en cómo se usa la atención.

Apps de microaprendizaje (en español o con contenido en español)

Si te ayuda apoyarte en herramientas digitales, existen apps pensadas para aprender en pequeñas dosis, sin saturarte:

  • Microlearning
    Mini-cursos y contenidos breves sobre temas variados. Ideales para aprender algo concreto en pocos minutos y cerrar la app.
  • Learny (Daily Micro Learning)
    Microlecciones diarias con curiosidades, datos y aprendizajes rápidos para alimentar la mente sin sobrecargarla.
  • SmartyMe
    Plataforma de microaprendizaje con contenidos en español sobre creatividad, lógica, habilidades sociales y desarrollo personal.
  • Duolingo
    Aprendizaje de idiomas en lecciones cortas, perfectas como microexperiencias de aprendizaje consciente.
  • Beelinguapp
    Lectura y escucha de textos en paralelo, ideal para aprender idiomas leyendo pequeñas historias.

La clave no es usarlas todas, sino elegir una y usarla con intención, no convertirlas en otro scroll infinito.

Microaprendizajes sin apps (los más importantes)

Aquí está el punto clave:
los microaprendizajes más transformadores no necesitan tecnología.

Suceden cuando interrumpes el automatismo y recuperas, aunque sea por un instante, el control de tu atención.

Un microaprendizaje puede ser:

  • parar un segundo, antes de responder un mensaje,
  • elegir no mirar el móvil durante un trayecto corto,
  • escuchar a alguien sin preparar mentalmente la respuesta,
  • quedarte con una emoción incómoda sin intentar taparla.

No parecen grandes cosas.
Pero son pequeños gestos que, repetidos, cambian la relación con la atención, con el tiempo… y contigo.

Qué puedes hacer, de forma realista

No se trata de dejar el móvil ni de hacerlo perfecto.
Basta con pequeños ajustes:

  • Sustituir un momento de scroll automático por un microaprendizaje.
  • Elegir conscientemente cuándo miras el móvil y cuándo no.
  • Cerrar un contenido antes de pasar al siguiente.
  • Preguntarte de vez en cuando:
    ¿esto me está nutriendo o solo me entretiene?

En definitiva, vivir más conscientes, elegir qué información es relevante para ti y protegerte de la infoxicación.
Y si vas a coger el móvil, que al menos sea para aprender algo útil que ayude a tu cerebro a desarrollarse.

Aunque, como dije al principio, no hay nada como volver a las viejas costumbres:
llevar un libro encima y, en los ratos libres —en el bus, durante el café de media mañana, en casa antes de acostarnos— zambullirnos en historias ajenas que nos lleven de viaje por lugares inesperados.