ALERTA ROJA. M.U.T.E o LA IMPORTANCIA DEL ARTE EN NUESTRA VIDA
Este maldito bicho llamado coronavirus ha venido a diseminar nuestras vidas y de paso dejar en el desierto del olvido al sector de la cultura.
Esa cultura entendida como expresión artística. El lugar donde sueño despierta. El sitio de mi recreo, como cantaba Antonio Vega.
Por tal razón quiero desde mi bitácora particular mostrar mi apoyo al mundo del espectáculo.
Me desconcierta ver cosos teñidos del rojo sangre de un animal inocente en una plaza repleta de ondeantes pañuelos blancos, que ojalá lo fuesen de verdad, en señal de rendición; mientras los teatros, salas de conciertos, cines, permanecen vacíos.
Vacíos de emociones, sentimientos, encuentros.
Porque el arte, le pese a quien le pese, es la forma más sublime de expresión del ser humano.
Refleja ensoñaciones ajenas, y propias. Desarrolla nuestros sentidos, siendo creadores u observadores.
Potencia nuestra creatividad interior, nuestra sensibilidad, incluso nuestros valores.
Es el reflejo y el espejo de la sociedad; de lo que ha sido, es y puede llegar a ser.
Dibuja instantes compartidos, evoca emociones rememorando despedidas con la melodía de una canción, atrapa una mirada en un cuadro, nos lleva a lugares imaginados donde todo es posible a través de historias contadas en un libro o en un obra de teatro o en el cine.
Como decía Picasso, el arte limpia del alma el polvo de la vida cotidiana.
Hagamos lo posible por apoyar a quienes nos regalan momentos de felicidad con sus creaciones. No permitamos que esta nueva normalidad siga cerrando puertas a la expresión del talento.
