CÓMO POTENCIAR LA CREATIVIDAD: 10 CONSEJOS PRÁCTICOS PARA EL DÍA A DÍA
La creatividad suele asociarse a personas especialmente dotadas, como si fuera un privilegio reservado a unos pocos. Sin embargo, la capacidad de crear es inherente a todo ser humano, más allá de nuestras diferencias personales.
Crear no significa necesariamente
producir grandes obras.
También es creatividad encontrar soluciones, cocinar, escribir, improvisar,
resolver un problema o darle una forma distinta a lo cotidiano.
La creatividad nace de permitir que
la imaginación se exprese y de dar espacio a ideas que surgen, muchas veces,
desde un lugar no del todo consciente.
Durante mucho tiempo, especialmente
en el sistema educativo industrial, se priorizó el pensamiento lógico y
analítico, dejando en segundo plano otras formas de pensar más abiertas y
flexibles.
Aquí entra en juego el pensamiento
lateral, un concepto desarrollado por Edward de Bono, que propone
abordar los problemas desde enfoques no convencionales, saliendo de las
soluciones habituales.
Este tipo de pensamiento, al igual
que la creatividad, se puede entrenar.
Una técnica muy conocida es el
pensamiento divergente, que consiste en generar múltiples respuestas ante una
misma pregunta, sin juzgarlas de inmediato. El conocido brainstorming es
un buen ejemplo de ello.
Diversos estudios sugieren que la
creatividad tiende a disminuir con la edad si no se estimula, por lo que
mantenerla activa aporta beneficios claros: mayor flexibilidad mental,
bienestar y una visión del mundo más amplia.
A continuación, algunos consejos
prácticos para potenciar la creatividad en el día a día.
1. Meditar o
parar unos minutos
Dedicar al menos 10 minutos diarios
a aquietar la mente ayuda a reducir el ruido interno y favorece la aparición de
ideas nuevas.
2. Jugar
Conectar con el juego —mover el
cuerpo, dibujar, bailar, improvisar— activa zonas creativas que solemos relegar
en la vida adulta.
3. Crear un
objeto simbólico
Tener un objeto que represente tu
espacio creativo puede ayudarte a entrar más fácilmente en ese estado. Algo
sencillo que asocies a inspiración y libertad.
4. Entrenar
fluidez y flexibilidad mental
Ejercicios como inventar historias a
partir de palabras al azar o imaginar la vida de desconocidos estimulan la
creatividad narrativa y la imaginación.
5. Leer fuera
de lo habitual
Salir de la rutina lectora,
especialmente con relatos de ficción o mundos imaginarios, amplía la percepción
y abre nuevas asociaciones mentales.
6. Cambiar la
mirada
Probar a observar lo cotidiano como
si fuera la primera vez —como alguien que acaba de llegar a este mundo— puede
generar ideas inesperadas.
7. Mover el
cuerpo
Caminar, hacer ejercicio suave o
simplemente cambiar de postura favorece la liberación de sustancias que mejoran
el estado de ánimo y la claridad mental.
8. Cambiar de
rutas y hábitos
Variar caminos, horarios o pequeños
gestos diarios estimula nuevas conexiones neuronales.
9. Usar la mano
no dominante
Escribir o dibujar durante unos
minutos con la mano menos habitual activa áreas cerebrales poco utilizadas.
10. Crear un
momento de silencio
Volver al silencio, a la
introspección y a la escucha interna suele ser una puerta directa a la
creatividad.
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