ESCRIBIR PARA SENTIRSE MEJOR: EL PODER DEL JOURNALING O DIARIO EMOCIONAL

 

Crecí entre libros. Fascinada por historias ajenas que avivaban mi imaginación, sumergiéndome en mundos mágicos o en lugares soñados. Quizás por ello me gusta escribir.

Aún conservo el primer diario que me regalaron mis padres cuando solo tenía 12 años. Uno de arpillera roja con un candado dorado para que nadie pudiera entrar en mi espacio privado.

Mujer escribiendo en un diario en un espacio tranquilo para sentirse mejor


Escribir para sentirse mejor es algo que descubrí casi sin darme cuenta, cuando aquel primer diario rojo se convirtió en mi refugio.

Un lugar donde expresar mis emociones y mi día a día.

Con esa vocación nacieron los primeros diarios personales modernos, allá por el siglo XVII, de la mano de Samuel Pepys.

Hoy la cosa ha cambiado un poco. Leer ya no está tan de moda. Y escribir diarios ha pasado a ser una técnica de bienestar emocional llamada journaling.

Una herramienta sencilla, íntima y profundamente transformadora en esos días en los que las emociones pesan más de lo que podemos explicar.

¿Qué es el journaling?

El journaling es el hábito de escribir de forma consciente sobre lo que sentimos, pensamos o vivimos.

Es poner fuera lo que arde por dentro para cambiar el foco, ampliar la perspectiva y entender lo que sentimos.

No es escribir bonito. Es escribir con las entrañas. Lo que fluye del interior. Sin pensar. Solo dejando que sea nuestro yo más íntimo quien nos guíe.

Pura medicina para los días con el corazón nublado.

Beneficios de escribir para sentirse mejor:

• Reducir el estrés
• Aclarar pensamientos
• Mejorar la regulación emocional
• Aumentar la sensación de control
• Favorecer la autoestima
• Parar los pensamientos intrusivos negativos, esos que se quedan en modo disco rayado en tu cabeza cuando algo duele

Cómo empezar a hacer journaling sin complicarte

No necesitas nada especial.

Solo:

• Un cuaderno
• Un bolígrafo
• Cinco minutos
• Y empezar con una primera palabra, dejando que lo demás fluya

Empieza con preguntas como:

• ¿Qué estoy sintiendo ahora mismo?
• ¿Qué necesito hoy?
• ¿Qué me preocupa realmente?
• ¿Qué me gustaría soltar?

Escribe sin filtros.
Sin corregir.
Sin juzgar.

Comparto algunas frases que pueden ayudarte a sentir mejor.

Escribir no va a cambiar lo que ha pasado. Pero sí cambia cómo lo procesas.

Es un momento de intimidad y diálogo profundo contigo, un lugar seguro de reflexión, autocuidado y expresión del yo. Quizás también de noches insomnes.

Solo sé que si una sola persona descubre que escribir puede aliviar un poco su carga… entonces ya habrá merecido la pena.