TONIFICAR EL NERVIO VAGO PARA MEJORAR TU ANSIEDAD

Si sufres ansiedad, esto te interesa.

En los últimos años, la ciencia ha avanzado mucho en la comprensión del vínculo entre el cuerpo y los estados emocionales. Hoy sabemos que muchas respuestas de ansiedad no tienen que ver solo con lo que pensamos, sino con cómo está funcionando nuestro sistema nervioso.

Cuando hablamos de ansiedad, hay una estructura clave a la que conviene prestar atención: el nervio vago.


Qué es el nervio vago y por qué importa

El nervio vago es el más largo de los nervios craneales y juega un papel fundamental en la regulación del sistema nervioso parasimpático, el encargado de llevar al cuerpo a estados de calma, descanso y recuperación.

Cuando el tono del nervio vago es bajo, el organismo permanece con más facilidad en estado de alerta.
Eso puede traducirse en:

  • nerviosismo constante
  • inquietud interna
  • dificultad para relajarte
  • respuestas desproporcionadas ante el estrés cotidiano

La ansiedad no depende solo del nervio vago, hay muchas variables implicadas. De eso hablaremos en otro momento.

Hoy quiero compartir contigo una rutina sencilla para ayudar a mejorar su tono y favorecer estados de mayor regulación.

Rutina diaria para tonificar el nervio vago

No se trata de hacerlo perfecto, sino de ser constante.

Ejercicios simples y accesibles

  • Tararear
  • Cantar
  • Hacer gárgaras

Estas acciones estimulan el nervio vago a través de la vibración y la musculatura de la garganta.

Respiración abdominal

Tres momentos al día:

  • al levantarte
  • a media mañana
  • antes de acostarte
  • 10 respiraciones lentas cada vez. Inhala por la nariz, lleva el aire al abdomen y exhala más largo de lo que inspiras. Por ejemplo 4-8

Estimulación con frío

  • Salpicar la cara con agua fría (unas 20–30 veces)
  • Colocar un cubito de hielo en la base de la nuca durante unos segundos
    Mejor por la mañana.

Meditación o presencia consciente

No hace falta “vaciar la mente”.
Basta con estar presente, observando la respiración o las sensaciones del cuerpo durante unos minutos.

Un apunte importante

Estas prácticas no sustituyen un acompañamiento profesional cuando es necesario, pero sí ayudan a entrenar al sistema nervioso para salir con más facilidad del modo alerta.

Si eres constante, con el tiempo notarás:

  • mayor sensación de calma
  • menos reactividad
  • más capacidad para regular la ansiedad

Merece la pena incluir estos ejercicios en tu kit de rescate y vivir con más serenidad.